LECTURAS DEL SÁBADO XXVII DEL T. ORDINARIO 14 DE OCTUBRE (VERDE, BLANCO O ROJO)

 

“Dichosos todavía más los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica”.




Misa de Santa María Virgen, o Memoria de san Calixto I, Papa y mártir* MR, p. 917 (909) / Lecc. II, p. 887 


ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Lc 1,28. 42

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que elegiste como Madre del Salvador a la santísima Virgen María, singularmente bendita entre los pobres y los humildes, concédenos que, siguiendo su ejemplo, te rindamos el homenaje de una fe sincera y pongamos en ti toda esperanza de salvación. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA 

Empuñen las hoces, porque ya la mies está madura.

Del libro del profeta Joel: 4, 12-21

“Que se levanten las naciones y acudan al valle de Josafat: allí me sentaré a juzgar a las naciones vecinas. Empuñen las hoces, porque ya la mies está madura; vengan a pisar las uvas, porque ya está lleno el lagar, ya las cubas están rebosantes de sus maldades.

Multitudes y multitudes se reúnen en el valle del juicio, porque está cerca el día del Señor. El sol y la luna se oscurecen, las estrellas retiran su resplandor. El Señor ruge desde Sión, desde Jerusalén levanta su voz; tiemblan los cielos y la tierra.

Pero el Señor protege a su pueblo, auxilia a los hijos de Israel. Entonces sabrán que yo soy el Señor, su Dios, que habito en Sión, mi monte santo. Jerusalén será santa y ya no pasarán por ella los extranjeros.

Aquel día los montes destilarán vino y de las colinas manará leche. Los ríos de Judá irán llenos de agua y brotará un manantial del templo del Señor, que regará el valle de las Acacias. Egipto se volverá un desierto y Edom una árida estepa, porque oprimieron a los hijos de Judá y derramaron sangre inocente en su país.

En cambio, Judá estará habitada para siempre, y Jerusalén, por todos los siglos. Vengaré su sangre, no quedarán impunes los que la derramaron, y yo, el Señor, habitaré en Sión”.

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.

Del salmo 96 

R/. Alegrémonos todos con el Señor.

Reina el Señor, alégrese la tierra, cante de regocijo el mundo entero. Tinieblas y nubes rodean el trono del Señor, que se asienta en la justicia y el derecho. R/.

Los montes se derriten como cera ante el Señor de toda la tierra. Los cielos pregonan su justicia, su inmensa gloria ven todos los pueblos. R/.

Amanece la luz para el justo y la alegría para los rectos de corazón. Alégrense, justos, con el Señor y bendigan su santo nombre. R/.



ACLAMACIÓN  







Lc 11, 28 R/. Aleluya, aleluya.

Dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica, dice el Señor. R/.

Dichosa la mujer que te llevó en su seno. —Dichosos todavía más los que escuchan la palabra de Dios.

Del santo Evangelio según san Lucas: 11, 27-28

En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a la multitud, una mujer del pueblo, gritando, le dijo: “¡Dichosa la mujer que te llevó en su seno y cuyos pechos te amamantaron!” Pero Jesús le respondió: “Dichosos todavía más los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica”.



Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acoge, Señor, estas ofendas que manifiestan nuestro filial servicio, para que, al celebrar la obra de la caridad inmensa de tu Hijo, seamos confirmados en el amor a ti y al prójimo, a ejemplo de la bienaventurada Virgen María. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Santa María Virgen

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Sal 86, 3; Lc 1, 49

De ti se dicen maravillas, Virgen María, porque ha hecho en ti cosas grandes el que todo lo puede.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concede, Señor, a tu Iglesia que, fortalecida por la gracia de este sacramento, recorra con alegría los caminos del Evangelio, hasta que alcance aquella dichosa visión de paz, de la que ya goza la Virgen María, tu humilde esclava, eternamente gloriosa. Por Jesucristo, nuestro Señor.

O bien:

*San Calixto I, Papa y mártir MR, 854 (843). 930 (922)

Siendo aún diácono de la Iglesia romana, Calixto estableció el cementerio que lleva su nombre, en la vía Apia. Ya siendo Papa, demostró su firmeza en defender la fe contra las especulaciones de ciertos teólogos. Durante un levantamiento popular murió en el Transtévere, en donde se conserva su memoria.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Este santo luchó hasta la muerte por la ley de Dios y no se aterrorizó ante la amenaza de los impíos, pues estaba afianzado sobre roca firme.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que elegiste al Papa san Calixto para el servicio de tu Iglesia y para promover la piedad hacia los fieles difuntos, te rogamos que nos fortalezca el testimonio de su fe, para que, liberados de la servidumbre de la corrupción, merezcamos conseguir la herencia incorruptible. Por nuestro Señor Jesucristo…

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Santifica, Señor, con tu bendición, los dones que te presentamos en la conmemoración de tu mártir san Calixto I y que agraden a tu majestad, del mismo modo que fue preciosa ante ti la efusión de su sangre.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN

El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que tome su cruz y me siga, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que el santo sacramento que recibimos, Señor, nos comunique aquella fortaleza de espíritu que hizo a tu mártir san Calixto I fiel en tu servicio y victorioso en su pasión. Por Jesucristo, nuestro Señor.