LECTURAS DEL VIERNES XXVII DEL T. ORDINARIO (VERDE)

 

El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama.








ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 73, 20. 19 

Acuérdate, Señor, de tu alianza y no olvides para siempre la vida de tus pobres.

ORACIÓN COLECTA 

Señor Dios, que, en tu bondad y omnipotencia, cuidas de tus creaturas, concédenos un amor eficaz hacia los hermanos que carecen de alimentos, para que, desterrada el hambre, puedan servirte con un corazón libre y tranquilo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Ya viene el día del Señor, día de oscuridad y de tinieblas.

Del libro del profeta Joel: 1, 13-15; 2, 1-2

Hagan penitencia y lloren, sacerdotes; giman, ministros del altar; vengan, acuéstense en el suelo vestidos de sayal, ministros de mi Dios, porque el templo del Señor se ha quedado sin ofrendas y sacrificios. Promulguen un ayuno, convoquen la asamblea, reúnan a los ancianos y a todos los habitantes del país en el templo del Señor, nuestro Dios, y clamen al Señor: “¡Ay de nosotros en aquel día!” Porque ya está cerca el día del Señor, y llegará como el azote del Dios todopoderoso. Toquen la trompeta en Sión, den la alarma en mi monte santo; que tiemblen los habitantes del país, porque ya viene, ya está cerca el día del Señor. Es un día de oscuridad y de tinieblas, día de nubes y de tormenta; como la aurora se va extendiendo sobre todos los montes, así se extenderá el poderoso ejército que viene: nunca hubo uno como él ni habrá otro igual a él por muchas generaciones.


Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.



Del salmo 9 

R/. El Señor juzga al mundo con justicia.



Te doy gracias, Señor, de todo corazón y proclamaré todas tus maravillas; me alegro y me regocijo contigo y toco en tu honor, Altísimo. R/.


Reprendiste a los pueblos, destruiste al malvado y borraste para siempre su recuerdo. Los pueblos se han hundido en la tumba que hicieron, su pie quedó atrapado en la red que escondieron. R/.

El Señor reina eternamente, tiene establecido un tribunal para juzgar; juzga al orbe con justicia y rige a las naciones con rectitud. R/.




ACLAMACIÓN Jn 12, 31-32 








R/. Aleluya, aleluya.




Ya va a ser arrojado el príncipe de este mundo. Cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí, dice el Señor. R/.



Si yo expulso a los demonios con el poder de Dios, eso significa que el Reino de Dios ha llegado a ustedes.

Del santo Evangelio según san Lucas: 11, 15-26



En aquel tiempo, cuando Jesús expulsó a un demonio, algunos dijeron: “Éste expulsa a los demonios con el poder de Satanás, el príncipe de los demonios”. Otros, para ponerlo a prueba, le pedían una señal milagrosa.


Pero Jesús, que conocía sus malas intenciones, les dijo: Todo reino dividido por luchas internas va a la ruina y se derrumba casa por casa. Si Satanás también está dividido contra sí mismo, ¿cómo mantendrá su reino?

Ustedes dicen que yo arrojo a los demonios con el poder de Satanás. Entonces, ¿con el poder de quién los arrojan los hijos de ustedes? Por eso, ellos mismos serán sus jueces. Pero si yo arrojo a los demonios por el poder de Dios, eso significa que ha llegado a ustedes el Reino de Dios.

Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros; pero si otro más fuerte lo asalta y lo vence, entonces le quita las armas en que confiaba y después dispone de sus bienes. El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama.

Cuando el espíritu inmundo sale de un hombre, anda vagando por lugares áridos, en busca de reposo, y al no hallarlo, dice: ‘Volveré a mi casa, de donde salí’. Y al llegar, la encuentra barrida y arreglada. Entonces va por otros siete espíritus peores que él y vienen a instalarse allí, y así la situación final de aquel hombre resulta peor que la de antes”.

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS 

Mira, Señor, la ofrenda que de tus mismos excelentes dones te presentamos, para que la abundancia de vida divina y la unidad en el amor que ella significa, nos impulse a compartir equitativamente lo nuestro y a cumplir con el deber de la mutua fraternidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 11, 28 

Alabemos a Dios todos los hombres, sirvamos al Señor con alegría; con júbilo entremos en su templo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN 

Dios, Padre todopoderoso, te suplicamos que el pan vivo, bajado del cielo, nos fortalezca para que ayudemos a nuestros hermanos que padecen hambre y necesidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.